25 de abril, día de San Marcos: ¿Qué Haré Yo Después de Esta Semana Santa?

El Tiempo Pascual: Un Nuevo Comienzo

La Semana Santa ha concluido. Hemos acompañado a Nuestro Señor Jesucristo en su Pasión, Muerte y Resurrección. Tal vez participó en los oficios, se confesó, o rezó con más fervor. Pero ahora que todo “ha pasado”, ¿qué sigue? ¿Volveremos a nuestra rutina como si nada hubiera cambiado?

El tiempo pascual no es el final del camino espiritual, sino el comienzo de una nueva vida en Cristo. Es el momento de preguntarnos, con sinceridad: ¿estoy dispuesto a seguir a Jesús como lo hicieron sus discípulos tras la Resurrección? ¿O solo fui un espectador emocionado por unos días?

San Marcos: De la Tibieza al Martirio

Pensemos en San Marcos. Según la tradición, fue el joven que huyó desnudo del Huerto de Getsemaní cuando apresaron a Jesús. Tenía miedo. Su seguimiento era aún superficial, tibio. ¿Le recuerda a alguien? ¿No es esa misma tibieza la que a veces nos invade cuando el seguimiento de Cristo exige renuncias, valentía o incomodidad?

Pero San Marcos no se quedó ahí. Después de la Resurrección, su corazón fue transformado. Se unió a San Pedro y San Pablo en la predicación. Fundó la Iglesia de Alejandría y sufrió el martirio por amor a Jesús. De aquel joven temeroso surgió un evangelista, un apóstol, un mártir. ¿Podría ser ese también nuestro camino?

El Compromiso Real Comienza Ahora

Vivimos tiempos de persecución, aunque no lo parezca. No hay leones ni cárceles (aún), pero hay burlas, exclusiones, cancelaciones y leyes injustas. Quien vive su fe con coherencia es cada vez más rechazado. ¿Nos esconderemos como los discípulos antes de Pentecostés? ¿O saldremos, como San Marcos, a anunciar la Verdad cueste lo que cueste?

Miremos nuestra sociedad. ¿Acaso no está sedienta de Dios? ¿No es ahora, más que nunca, cuando debemos ser testigos valientes de la Resurrección? En los medios, en la familia, en el trabajo… el mundo necesita que seamos pequeños Marcos que pasen de la tibieza al fuego del amor por Cristo.

¿Qué Hará Usted con la Gracia Recibida?

Esta Pascua, Jesús le ha resucitado también a usted: con gracias, luces, consuelos, o incluso pruebas. ¿Qué hará con ello? ¿Dejará que se enfríe y muera, o se atreverá a vivir una fe más comprometida?

Como San Marcos, tal vez haya tenido un pasado de debilidad. Pero eso no impidió que él llegara a ser santo. Y a usted tampoco le impide nada. Solo hace falta una decisión firme: “Señor, no quiero volver atrás. Quiero vivir para Ti”.

Conclusión: El Evangelio en Sus Manos

San Marcos escribió uno de los evangelios. Pero también usted, con su vida, puede escribir un evangelio silencioso en el corazón de quienes lo rodean. ¿Qué evangelio predica su vida? ¿El del temor o el del amor heroico?

Que esta Pascua no sea un recuerdo bonito, sino el punto de partida hacia la santidad. Jesús ha resucitado. 

¿Y usted?

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