Santa Mónica: la madre que no dejó de luchar por el alma de su hijo

Hay un sufrimiento que muchas madres conocen: ver a un hijo alejarse de Dios.

Quizá le enseñaron a rezar, lo llevaron a Misa y procuraron transmitirle la Fe. Pero creció, tomó sus propias decisiones y un día se alejó.

¿Qué puede hacer una madre cuando ya no consigue convencer a su hijo?

Santa Mónica nos dejó una respuesta extraordinaria.

Su hijo había abandonado la Fe

Santa Mónica nació en Tagaste, en el norte de África, en el año 331. Fue esposa de Patricio, un hombre pagano de carácter difícil, por cuya conversión rezó durante años hasta verlo recibir el bautismo.

Pero su gran sufrimiento sería su hijo Agustín.

Inteligente y brillante, Agustín se alejó de la Fe, abrazó durante años los errores del maniqueísmo y llevó una vida moral desordenada.

Mónica sufría profundamente.

No porque su hijo hubiera fracasado profesionalmente. Al contrario, Agustín tenía un futuro prometedor.

Sufría porque podía perder su alma.

Y aquí aparece una pregunta para las madres católicas de nuestro tiempo:

Nos preocupamos por la salud de nuestros hijos, sus estudios, su trabajo y su futuro… ¿pero nos preocupa de la misma manera su salvación eterna?

“No puede perderse el hijo de tantas lágrimas”

Santa Mónica hizo todo lo que estaba en sus manos.

Habló con su hijo, buscó ayuda y, sobre todo, rezó y lloró durante años por su conversión.

Un obispo, impresionado por su perseverancia, le dijo aquella célebre frase:

“No puede perderse el hijo de tantas lágrimas.”

Y finalmente ocurrió.

En Milán, Agustín conoció a San Ambrosio y, después de una larga lucha interior, regresó a la Fe. Fue bautizado en el año 387.

Mónica había pedido a Dios que le devolviera a su hijo.

Dios hizo mucho más: le dio a la Iglesia a San Agustín.

La recompensa de una madre

Poco después, madre e hijo se encontraban en Ostia.

Allí ocurrió aquella célebre conversación espiritual que el Doctor Plinio Corrêa de Oliveira comenta al hablar del Coloquio de Ostia.

Los dos estaban junto a una ventana hablando de Dios, de la eternidad y de la felicidad del Cielo.

¡Qué transformación!

La madre que durante años había llorado porque su hijo vivía lejos de Dios ahora podía contemplar con él las cosas del Cielo.

Pocos días después, Santa Mónica murió.

Su misión estaba cumplida.

Para las madres que tienen un hijo lejos de Dios

Tal vez usted también tenga un hijo que dejó la Misa, los sacramentos o incluso la Fe.

Quizá ya intentó hablar con él y no quiere escuchar.

Santa Mónica nos enseña que cuando una madre ya no puede llegar con sus palabras, todavía puede llegar con sus oraciones.

Puede ofrecer Misas por él, pedir la intercesión de Nuestra Señora, encomendar su nombre cada día al Sagrado Corazón de Jesús y, sobre todo, perseverar en la esperanza.

Porque Santa Mónica no pidió simplemente que Agustín tuviera una buena vida.

Quería salvar el alma de su hijo.

Y Dios transformó al hijo de sus lágrimas en uno de los mayores santos de la Iglesia.

Que Santa Mónica interceda especialmente por todas las madres que hoy lloran y rezan por la conversión de sus hijos.

Destacados

Cookies preferences

Others

Otras cookies sin categorizar son aquellas que se están analizando y aún no se han clasificado en ninguna categoría.

Necessary

Necessary
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Estas cookies garantizan las funcionalidades básicas y las características de seguridad del sitio web, de forma anónima.

Advertisement

Las cookies publicitarias se utilizan para proporcionar a los visitantes anuncios y campañas de marketing relevantes. Estas cookies rastrean a los visitantes a través de los sitios web y recopilan información para proporcionar anuncios personalizados.

Analytics

Las cookies analíticas se utilizan para comprender cómo interactúan los visitantes con el sitio web. Estas cookies ayudan a proporcionar información sobre métricas como el número de visitantes, la tasa de rebote, la fuente de tráfico, etc.

Functional

Las cookies funcionales ayudan a realizar determinadas funciones, como compartir el contenido del sitio web en plataformas de redes sociales, recopilar comentarios y otras funciones de terceros.

Performance

Las cookies de rendimiento se utilizan para comprender y analizar los índices de rendimiento clave del sitio web, lo que ayuda a ofrecer una mejor experiencia de usuario a los visitantes.