Rezar la Novena de Aguinaldos: Preparar el Corazón para una Navidad Verdaderamente Cristiana

La Navidad no comienza el 24 de diciembre.

La Navidad comienza cuando el corazón se arrodilla ante el Pesebre.

En un mundo que reduce estas fechas a consumo, ruido y prisas, la Iglesia conserva un tesoro sencillo y profundo para las familias: la Novena de Aguinaldos. No es una costumbre antigua sin sentido; es un camino seguro para vivir una Navidad cristiana, centrada en Jesucristo, acompañados por la Virgen María y San José.

👉 La Novena puede rezarse siguiendo este texto completo.

La Novena de Aguinaldos: una escuela de fe para el hogar

Rezar la Novena de Aguinaldos en familia es volver a colocar a Dios en el centro del hogar. Es enseñar a los niños que la Navidad no es solo regalos, sino la llegada de Dios hecho Niño.

Cada día de la Novena prepara el alma para acoger a Cristo con humildad, paciencia y esperanza. Es una oración que une generaciones: abuelos, padres e hijos reunidos alrededor del pesebre, aprendiendo a esperar como esperaron María y San José.

👉 Aquí puede rezar la Novena completa, día por día.

Junto al Pesebre: el verdadero espíritu de la Navidad

En su reflexión Junto al Pesebre, el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira nos invita a contemplar el misterio del Nacimiento desde el silencio, la adoración y la pequeñez. No desde la superficialidad, sino desde el recogimiento interior.

El Dr. Plinio explica que el Pesebre es una escuela:

una escuela de humildad,

una escuela de orden cristiano,

una escuela de amor verdadero.

Jesús no nace en el ruido del mundo, sino en la pobreza. No nace rodeado de aplausos, sino de adoración. Y ese espíritu es el que la Novena de Aguinaldos ayuda a recuperar dentro del hogar.

Cuando una familia reza la Novena, está diciendo con hechos:

“Queremos que Cristo nazca aquí.”

¿Por qué es tan importante rezar esta Novena hoy?

Porque la Navidad está siendo vaciada de su sentido cristiano.

Porque los niños crecen con luces, pero sin fe.

Porque muchos hogares celebran, pero no adoran.

La Novena de Aguinaldos devuelve a la familia el ritmo de la espera cristiana. Enseña a vivir la alegría sin olvidar el sacrificio, la ternura sin perder la reverencia, la fiesta sin expulsar a Dios.

El Dr. Plinio subraya que contemplar al Niño Dios nos conduce a una alegría profunda, distinta del entusiasmo pasajero: una alegría que nace del orden, de la verdad y del amor a Dios.

👉 Rece la Novena y deja que ese espíritu vuelva a tu hogar.

Las gracias que Dios concede a través de la Novena

Dios no se deja ganar en generosidad. Cuando una familia se reúne para rezar, Él concede gracias abundantes:

– Paz en el hogar – Conversión del corazón – Unión entre esposos y entre padres e hijos – Luz para educar cristianamente – Protección espiritual en tiempos difíciles Muchas familias han experimentado que, al rezar la Novena, algo cambia: el ambiente se suaviza, las tensiones disminuyen, el corazón se vuelve más dócil. No es magia. Es gracia.

Cómo vivir cristianamente la Navidad

La Novena de Aguinaldos no termina el 24; culmina en una forma distinta de vivir la Navidad:

– Mirando el pesebre antes que el árbol

– Dando gracias antes que exigir

– Compartiendo antes que acumular

– Rezando antes que correr

Como enseña el Dr. Plinio, el alma que se recoge junto al Pesebre aprende a amar el orden querido por Dios, a valorar lo pequeño, a encontrar en la sencillez una alegría profunda y duradera.

Una invitación final a las familias y devotos

Esta Navidad, no dejemos al Niño Dios esperando fuera de nuestras casas. Abrámosle la puerta con oración, con fe y con amor.

Rezar la Novena de Aguinaldos es un acto sencillo, pero poderoso. Es decirle a Dios:

“Queremos que Tú seas el centro de nuestra Navidad.”

👉 Aquí tiene la Novena completa para comenzar hoy mismo.

Que María y San José acompañen cada hogar que reza.

Y que el Niño Jesús encuentre, al llegar, corazones preparados para adorarlo.

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