Natividad de la Virgen María: cuando comenzó a cambiar la historia del mundo

La Natividad de la Virgen María no fue un nacimiento más: aquel día llegó al mundo la Madre del Salvador. En medio de un mundo dominado por el paganismo, Dios hacía surgir silenciosamente a la criatura destinada a colaborar de manera única en la obra de la Redención.
Su nacimiento nos recuerda que Dios puede preparar grandes gracias precisamente cuando todo parece más oscuro. Así como María anunció con su llegada la proximidad de Cristo, también hoy su presencia puede llevar luz, esperanza y conversión a nuestras familias.
Por eso, en esta fiesta, acudamos a Nuestra Señora con confianza. Encomendémosle nuestras familias, nuestros hijos y especialmente a quienes se han alejado de Dios. Pidámosle que haga renacer en nuestros hogares la Fe, la esperanza y el amor al Sagrado Corazón de Jesús.
Comienza septiembre, el mes del Padre Pío: vivámoslo con fe

Comienza septiembre, el mes del Padre Pío: vivámoslo con fe
Septiembre es un mes especialmente propicio para acercarnos a San Pío de Pietrelcina, cuya fiesta celebramos el 23 de septiembre. Su vida, marcada por los estigmas de la Pasión, la oración, la Eucaristía y el Santo Rosario, estuvo dedicada principalmente a una misión: conducir las almas hacia Dios.
Miles de personas acudían al Padre Pío, pero el verdadero centro de su apostolado no eran sus milagros ni los fenómenos extraordinarios, sino el altar y el confesionario. Buscaba que las almas se reconciliaran sinceramente con Dios y comprendieran la importancia de la vida sacramental.
Por eso, este mes puede ser una oportunidad para revisar nuestra propia vida espiritual: acercarnos nuevamente a la Confesión, vivir con mayor fervor la Santa Misa, rezar el Rosario y luchar contra aquello que nos aleja de Dios.
Pidamos durante este septiembre la intercesión del Padre Pío por nuestras familias y necesidades, pero sobre todo por nuestra santificación. Que su ejemplo nos enseñe a vivir con una fe más profunda y a permanecer siempre unidos al Sagrado Corazón de Jesús.
Padre Pío, interceda por nosotros y por nuestras familias, y ayúdenos a acercarnos cada día más a Dios.