El Santo Cura de Ars: cuando Dios demuestra que la santidad vale más que el talento

Cada 4 de agosto, la Iglesia celebra a San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, patrono de los párrocos. Su vida demuestra que Dios no elige a los más talentosos según el mundo, sino a quienes le entregan por completo su corazón. A pesar de sus dificultades para estudiar y de las dudas sobre su vocación, llegó a ser uno de los sacerdotes más santos de la historia gracias a su profunda unión con Dios, su vida de oración, penitencia y amor por las almas. Pasaba largas horas en el confesionario, donde miles de personas encontraban la misericordia del Sagrado Corazón de Jesús. En un tiempo que ha perdido el sentido del pecado y de la confesión, el ejemplo del Cura de Ars nos recuerda que la verdadera renovación de la Iglesia comienza con la santidad y el celo por la salvación de las almas.