El Ecuador necesita al Sagrado Corazón de Jesús
Ecuador, consagrado al Sagrado Corazón de Jesús en 1874 por Gabriel García Moreno, enfrenta hoy una crisis profunda marcada por la violencia y la corrupción. La devoción al Sagrado Corazón no es solo un acto de fe, sino un pilar que puede restaurar los valores cristianos en la sociedad. La historia demuestra que alejarse de Dios trae caos y desorden. Sin embargo, aún hay esperanza: Ecuador puede renovar su consagración y volver a Cristo para encontrar la paz y la justicia verdaderas. Es momento de elegir el camino de la fe y reafirmar su identidad como la “República del Sagrado Corazón”.